Ir al contenido principal

Entradas

Migrar es un derecho; sin embargo, en muchos países subdesarrollados termina convirtiéndose en una obligación disfrazada de oportunidad.

  Migrar es un derecho; sin embargo, en muchos países subdesarrollados termina convirtiéndose en una obligación disfrazada de oportunidad.   Existe un dicho popular que afirma: "Quien no arriesga un huevo, no tiene una gallina." Para miles de personas, esa frase resume la realidad de la migración. Cuando se proviene de una familia trabajadora que apenas logra sobrevivir con salarios insuficientes, cuando las responsabilidades familiares son cada vez mayores y las oportunidades parecen limitadas, muchas veces se siente que no existe otra salida para romper el ciclo de la pobreza. Es entonces cuando se decide arriesgarlo todo y mirar hacia el norte como un horizonte de esperanza, como la posibilidad de construir un mejor futuro para uno mismo y para quienes se quedan atrás.   Sin embargo, llegar a un país desarrollado implica enfrentar una realidad completamente distinta. Todo cambia: el idioma, la cultura, las costumbres, las relaciones sociales y la forma de vi...
Entradas recientes

Migrantes en Estados Unidos

¿Cómo creen las personas en nuestros países que se vive en Estados Unidos? Estas son algunas respuestas de amigos que consulté. Por: Henry Benedicto Zuñiga Caal Muchas personas en nuestros países tienen una idea de que vivir en Estados Unidos significa tener lujos, ganar mucho dinero y llevar una vida cómoda. Se piensa que todos tienen teléfonos caros, casas bonitas y estabilidad económica. También creen que hay trabajo para todos en cualquier momento, que el dinero sobra y que enviar remesas es algo sencillo. Incluso algunos imaginan que la vida emocional es mejor y que todo es más fácil. Sin embargo, la realidad muchas veces es diferente. Aunque existen oportunidades reales, también hay costos altos, rentas elevadas, seguros, comida cara, gasolina, impuestos y deudas. No siempre sobra dinero. Muchas personas trabajan largas jornadas, algunas tienen dos o hasta tres empleos, con muy poco descanso. Además, no todo se trata de lo económico. Muchas personas viven dolor emocional y a...

Cuando la vida se convierte en maestra

  Cuando la vida se convierte en maestra Por Henry Benedicto Zuñiga Caal En estos 40 años que Dios me ha regalado, he aprendido mucho. Durante mis veinte años creía que todas las personas pensaban igual que yo: que todos amábamos la ciencia, el conocimiento, que a todos les gustaba estudiar y compartir lo aprendido cuando algo funcionaba bien. En mis treinta aprendí a callar más y hablar menos. Comprendí que no todos los que comen, beben una cerveza o toman un café contigo son tus amigos. Como decía mi abuela: “Hoy son oídos, mañana son lengua” , y cuánta razón tenía. Desde niño fui muy soñador. No soy una persona envidiosa; soy un hombre visionario, de acción, que comparte los métodos que dan resultado en el cumplimiento de una meta. Ahora que estoy empezando mis cuarenta en un país extranjero, Dios me está permitiendo evaluar mis acciones pasadas y hacer una lista mental de las buenas y malas personas que han viajado conmigo en algún momento de mi vida. Hoy he decidido dejar...

Nos enseñaron a estudiar, no a generar ingresos

 

Nos enseñaron a estudiar, no a generar ingresos

  En estos tiempos es imposible educar sin enseñar a emprender. De nada sirve tener posgrados, maestrías, doctorados, si los salarios continúan siendo de hambre y la canasta básica elevada. Creo que es mejor ser comerciante sin título universitario, conocedor de mercadeo, administración, matemática, analista de datos, entre otras cualidades que ha aprendido de manera empírica, porque al final de mes genera un mejor salario que el estudiado. Y no es malo estudiar, tampoco ser comerciante. La sociedad nos ha enseñado que para ser alguien en la vida debes estudiar, usar un lenguaje técnico, aprender ciencia. Llegan los años, nos graduamos y muchas veces seguimos creyendo que tenemos un nivel superior, esperando el salario mensual, y casi siempre no alcanza para pagar a la señora de la tienda que nos da al crédito los alimentos. ¿No les parece extraño que alguien sin estudio técnico o académico nos fíe la comida y deba esperar hasta fin de mes para que le abonemos? Algo anda ma...

Contrastes de una pais subdesarrollado y una potencia