El Estado y la incidencia en la sociedad y
educación
Guatemala es uno de los países de
América Latina y del Caribe que invierte
apenas el 2.7% de su Producto Interno
Bruto (PIB) está en último lugar, ello significa que a nuestros representantes
políticos en el poder realmente no nos representan, más bien si a los intereses
personales y no del pueblo.
Esas acciones permiten un estancamiento
en la pobreza, aumento de violencia en todas las áreas del país, necesitamos
que se cumpla lo legalmente escrito en la Constitución Política de
Guatemala en su capítulo uno y artículo
dos dice lo siguiente: Artículo 2.- Deberes del Estado. Es deber
del Estado garantizarle a los habitantes de la República la vida, la libertad,
la justicia, la seguridad, la paz y el desarrollo integral de la persona.
El desarrollo integral de una persona
abarca también el derecho a una educación y de calidad, considerando que la
educación es un derecho inherente de la persona y debe cumplirse en sus
diferentes manifestaciones, para ello me
amparo en el siguiente artículo de la Constitución Política de Guatemala: Artículo 72.- Fines de la
educación. La educación tiene como fin primordial el desarrollo integral de la
persona humana, el conocimiento de la realidad y cultura nacional y universal.
Es importante comprender que el individuo
y la sociedad viven un continuo proceso de interacción que los dinamiza y
compromete a establecer lazos de cooperación e intercambio con los diferentes
sectores que le brinden formación, a través de ello lograr un desempeño de
calidad.
En Guatemala este año 2017 tenemos más
de medio millón (657.233 ) de niños y
niñas que no asisten a la escuela
primaria, estadísticamente
corresponde al 26% de la población total
entre las edades de 7 y 14, ello me da
la pauta que estamos heredando mas pobreza a este país y de esta manera no
podemos decir que Guatemala está cambiando, mucho menos argumentar que estamos
en vías de desarrollo.
En Guatemala las personas estudian de
acuerdo a sus capacidades económicas y a la cantidad de sueños que estos tengan
de prepararse, existen escuelas que no son escuelas y ahí hay seres humanos con
esperanza de prepararse y hay docentes con deseos de contribuir con la mejora
educativa, pero aparte de las instalaciones hay otra infinidad de problemas,
los útiles escolares llegan a los establecimientos a mediados de año, la
refacción entre marzo y abril y es mas a veces nunca llega.
Es de
admirar la vocación de muchos docentes quienes con la remuneración económica
que reciben deciden comprar los útiles mas necesarios a sus estudiantes ¡y con eso que los docentes están ganando un salario de hambre, señores…!
Las
leyes no se cumplen, mucho menos se le da validez a los principios de Ley de
Educación Nacional Decreto Legislativo No. 12-91, en los cuales hace énfasis
que la educación se desarrolla en un ambiente multicultural de carácter técnico
y científico, mucho menos se ofrece la oportunidad de coadyuvar en una
formación integral y un buen ser social.
En
estos tiempos hasta los padres han perdido el interés por la educación de sus
hijos, continúan delegando toda la responsabilidad al docente, los hay docentes
a quienes en este ensayo llamare fin de mes
o del montón, no tienen vocación para ejercer la educación, y esto no me
lo estoy inventando sino que he escuchado conversaciones de docentes muy
groseras sobre sus estudiantes. Los hay
muchos padres quienes creen que los docentes tienen trabajo porque ellos tienen
hijos cuando las cosas no son así, la educación es la que brinda oportunidades
a las personas quienes deciden sumarse al reto de preparase académicamente.
Es
triste la situación de mi país, es muy poco tiempo que llevo ejerciendo la
docencia pero son muchos los años que he
venido analizando la situación y en este país tan rico pero empobrecido cada
quien estudia de acuerdo a sus capacidades económicas.
Henry Benedicto Zuñiga Caal
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