Nuestra patria está en guerra,
mis vecinos están en guerra, mis amigos están
en guerra, mis compañeros de estudio están en guerra, mis hermanos están en
guerra, yo estoy en guerra, cada uno lucha con lo que quiere, cada quien
cosecha lo que siembra, pero… a todos nosotros se nos ha olvidado que envidiar,
querer ser lo que otro es, no remedia nada, se nos ha olvidado que las luchas
se ganan juntos con un solo ideal, lo ilógico
de nosotros los humanos es que luchamos contra nosotros mismos no contra ese
gran monstruo que cada día contamina
nuestra alma.
Queremos ser lo que no podemos
ser y se nos olvida ser lo que si podemos ser, al final del camino, cuando todo
vuelve a su inicio nos damos cuenta que desperdiciamos nuestro tiempo en cosas
no productivas, nadie puede ser millonario en dos años, pero si puede ser feliz
con todo lo que tiene en tan poco tiempo, nadie puede comprar la vida, pero si
podemos alargarla con nuestras acciones, nadie puede comprar la alegría porque
es intrínseca al ser humano.
Al final, al final del camino
continuamos en guerra, cuando minutos nos separan para volver a dónde venimos,
unos dicen que se va al limbo, infierno, cielo, no estoy seguro de nada, pero
de lo que estoy seguro es que cuando los minutos son escasos es cuando te
arrepientes de no haber vivido tu vida, por haber vivido la otros.
Comentarios
Publicar un comentario